La mayoría
de mujeres somos unas grandes desconocedoras de nuestra anatomía. Por
dejadez, o porque en esta nuestra sociedad no nos han educado ni formado en el
desconocido mundo de nuestra zona más íntima y personal.
Nuestra
vagina y nuestra vulva no han recibido, ni siquiera, sus 15 minutos de fama.
Esta sociedad en la que vivimos no nos informó en la mayoría de casos de que
una barra de jabón contiene un pH dañino para nuestras zonas
íntimas o que una braguita de lycra o un tanga de encaje sofocan
nuestra vulva.
Hoy
en día, muchas mujeres saben cómo contornear sus rostros como una
Kardashian, pero tienen poco o ningún conocimiento sobre su propia anatomía
femenina. Es hora de romper tabúes, despejar la confusión y disipar los mitos
sobre la higiene femenina y los productos para el cuidado íntimo de la piel. Ya
es hora de que todas las mujeres nos convirtamos en profesionales de nuestras
zonas íntimas.

“A pesar de
la creencia popular, toda la anatomía femenina no es la vagina. Hemos trabajado
en la atención médica de la mujer durante años y vemos los conceptos erróneos
que muchas mujeres tienen sobre su anatomía femenina. La vulva, los
labios internos y externos deben lavarse. El principal motivo de lavado es
que las mismas glándulas sudoríparas que existen en nuestras axilas también
existen en estas tres zonas. Se llaman glándulas sudoríparas apocrinas y se
vacían en los folículos pilosos. Entonces, donde quiera que haya cabello, debe
y puede lavarse con un lavado íntimo suave y con pH equilibrado. Dentro de la
vagina hay un pH de 3,5, que es muy ácido. Al igual que la vulva, la vagina
también tiene un ecosistema muy delicado. No se deben usar jabones, enjuagues
corporales o duchas vaginales dentro de la vagina (o canal vaginal) ya que la
vagina se limpia automáticamente. Las vaginas producen naturalmente secreción
como una función de limpieza completamente normal. Cuando usas un limpiador
apropiado en tu vulva, el exceso de secreción se enjuaga para que nunca
interrumpa el pH interno natural ni elimine las bacterias buenas”, nos cuenta
la ginecóloga y fundadora de la firma Deo Doc, la Dra. Hedied
Asadi.
De hecho,
los síntomas vaginales son menos ‘conocidos’ y probablemente los menos hablados
y que más ‘miedo’ generan. “En un estudio que se publicó en el 2017 sobre
mujeres menopáusicas españolas se determinó que el síntoma más frecuente que
presentaban las mujeres era la sequedad vaginal (81%), seguido del dolor en las
relaciones sexuales (80%), que provocaban disfunción sexual (75%)”, nos dicen
desde Isdin.
Las axilas no son las únicas partes del
cuerpo que sudan, también lo hace la vulva (donde hay pelo, hay sudor). Nuestras
zonas íntimas están formadas por uno de los ecosistemas más delicados del
cuerpo; por eso necesita sus propios productos.
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