Consejos para que él crea que te está gustando
Si estás segura de que ese día tú no vas a llegar al orgasmo de ninguna de las maneras, puedes trucar los resultados de la partida poniendo un poco de tu parte. (iStock)
Aunque no
es necesario tener un orgasmo siempre, lo cierto es que muchas personas se
frustran si sus parejas no disfrutan al mismo nivel. Toca fingir y así te
creerá.
Practicar sexo, por muy divertido que sea el proceso, no deja de tener un culmen que ambas partes desean alcanzar: el orgasmo. Tenerlo no asegura que estemos hablando de un 10 en la cama porque influyen muchas más cosas, pero, no nos engañemos, se acerca bastante a ese sobresaliente.
Sin embargo, especialmente en el caso de las mujeres, no siempre es sencillo conseguirlo. Y, aunque como explica Navya Malini en Times of India “no es necesario tener un orgasmo cada vez que se tienen relaciones sexuales”, lo cierto es que muchas personas se frustran si sus parejas no disfrutan al mismo nivel. Toca fingir.
Cuando alcanzar o no el clímax se convierte en un motivo importante para hacer sentir feliz a tu pareja y empiezas a ver claro que desde luego ese día tú no vas a llegar de ninguna de las maneras, puedes trucar los resultados de la partida poniendo un poco de tu parte. Pero no lo tomes como costumbre sino como algo puntual.
Hacer saber
que estás excitada y también disfrutas puede ayudar a la otra persona a tener
un orgasmo
Aunque
sepas que no vas a tener un orgasmo, no te evadas de la situación porque
al fin y al cabo sigues ahí. Es más, date una oportunidad, lo mismo te animas a
ti misma si te crees tu propia pantomima.
Fingir un
orgasmo –particularmente si estás en pareja y conoces los gustos de la otra
persona– es bastante más sencillo de lo que crees. Utiliza estos
consejos para meterte en situación y haz que tu personaje sea de Oscar.
Utiliza
un lenguaje sexy y excitante
Igual que
tú te sientes mejor si tu pareja te dice algo bueno al oído –entendiendo por
“bueno” algún comentario acorde a la situación, nada en relación a lo bien que
puedas hacer sudokus–, del otro lado suele pasar lo mismo. Hacer saber
verbalmente que estás excitada y que también estás disfrutando puede
ayudar a la otra persona a tener un orgasmo.
Puede ser
un cumplido sobre la manera en que te besa o te toca o
cualquier otra cosa que sepas que le excita. “Esto hará que los dos
estéis implicados hasta el último minuto”, explica Malini. Si utilizas
las palabras correctas y el tono adecuado –suave y sexy–, conseguirás que tu
pareja se sienta mejor y se anime para culminar el acto.
Acompaña
tu puesta en escena de gemidos
Cuando
estás practicando sexo y te das cuenta de que te va a resultar muy difícil
conseguir alcanzar ese placer culminante, puedes conseguir que la otra persona
ni se huela la tostada actuando como normalmente harías si sí fueses a
tener un orgasmo.
Haz los
mismos movimientos excitantes y placenteros qué harías y
utiliza los gemidos y sonidos suaves que
sabes que le gustan. El objetivo es “hacer que tu pareja sienta que estás
disfrutando por igual de la experiencia apegándose a los sonidos que
haces normalmente”.
Muévete
y pégate bien
Cuando
estás fingiendo, “además de lo que dices, lo que haces también importa
mucho” explica Malini. No todo el mundo sabe fingir igual de bien, pero el
truco de acercarte mucho y usar tu cuerpo como “escudo” para que la
otra persona te sienta cerca y le de placer evadiéndose de si estás
haciendo tal o cual ruido o qué gestos estés poniendo, suele funcionar.
Haz los
mismos movimientos placenteros qué harías y utiliza los gemidos y sonidos
suaves que sabes que le gustan
“Un besito
por aquí, un bocado por allí y una caricia suave por allá”, como sugiere
Malini, hará que tu pareja sienta que te atrae y necesitas tener
contacto físico en un momento de unión como es practicar sexo.
Es
fundamental no exagerar el lenguaje corporal para que no
se dé cuenta de que estás fingiendo. Aunque después se lo puedes decir si
quieres y lo ves apropiado, si se nota mientras practicáis sexo sólo destruirás
el momento. Ante todo hay que ser sutil en nuestros
movimientos, ruidos y alabanzas.
La cara
B: fingir puede acabar con tu vida sexual
Según un
estudio, los hombres tienen el doble de posibilidades de tener un
orgasmo que las mujeres, pero eso no quita que quieran saber que ellas también
alcanzan el placer de vez en cuando y, de paso, sentir que su papel en
la cama no es unidireccional.
En opinión de Talia
Baurer, columnista de sexo para la Wesleyan Argus, fingir un
orgasmo puede lastimar realmente una relación aunque lo hagamos con buenas
intenciones. Aunque pensemos que estamos ayudando a la otra parte a “sentirse
mejor consigo mismos” podría desembocar en verdaderos problemas de
comunicación y entendimiento.
Si lo hace
a menudo y tu pareja lo sabe o percibe, puede que decida que tampoco quiere
practicar sexo ni llegar al orgasmo porque no le agrade saber que finges.
“Cuando el
orgasmo es falso les estás comunicando con claridad a tu pareja que lo que están
haciendo es lo correcto” de tal manera que pensará que todo está bien cuando en
realidad no te está gustando. Es injusto porque si se entera
pensará “lo estás haciendo mal: ella no tiene orgasmos”, lo cual resulta frustrante
y desalentador.
Alba Ramos Sanz - El Confidencial

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