3/30/2016

Las tres prácticas del placer anal...


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Existen diferentes maneras de disfrutar del placer anal. A continuación les mostramos unas prácticas que pueden realizarse independientemente, o una después de la otra, para una estimulación progresiva, que determinará el éxito de sus experiencias anales.


 Con la lengua: el anilinctus

 Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante. Existen diferentes maneras de disfrutar del placer anal.

Con un dedo o un juguete sexual

Suavemente introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubrificado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; asegúrese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto. Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.

Con el pene: la sodomización

La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él: en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no la pueda meter entera, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones. Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén… suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.


Fuente: http://www.lycos.es/channel/erotico




Coito Anal


Mientras que más del 50% de mujeres informan haber probado el coito anal, sólo aproximadamente el 10% se involucra regularmente en él. 

Siendo la razón, que muchas lo hallan incómodo o doloroso. Si el mismo porcentaje de mujeres perdiera el interés en el coito vaginal por ser incómodo o doloroso al principio, tampoco habría muchas parejas teniendo coito vaginal. Las mujeres continúan involucrándose en el coito vaginal porque eso se espera de ellas; no se involucran en el coito anal porque no es una actividad sexual "normal". Cuando se hace correctamente, el coito anal puede ser muy agradable para ambos compañeros. 

También parece estar ganando en popularidad. El 10% que se involucra regularmente en el coito anal puede hacerlo por muchas razones. Estas mujeres pueden encontrar muy agradables las intensas sensaciones que algunas mujeres encuentran dolorosas. Ellas pueden encontrar el coito anal realmente más agradable que el coito vaginal. A algunas mujeres no les gusta que se les toquen sus órganos genitales o vagina. Otras pueden no tener acceso al control de la natalidad o no confían en él; el coito anal les permite experimentar la intimidad del coito sin riesgo de embarazo. (El embarazo aún es posible, pero es muy improbable con tal de que el semen no entre en el contacto con la vulva.) 

Algunas encuentran en la ilegalidad de él una excitación mayor. Las mujeres que gustan de la idea del coito anal no deben perder el interés en él si lo encontraron incómodo o doloroso en el pasado. El sexo anal tiene mucha estigmatización negativa asociada a él. Se nos enseña desde pequeñas que nuestro ano es muy sucio y puerco. Adquirimos sentimientos muy negativos sobre los movimientos del intestino. Nuestros padres estaban ávidos para que nosotras estuviésemos entrenadas en ir solas al baño para no tener que enfrentar más los pañales sucios. Como adultos, estamos normalmente muy incómodas con la idea de tocar nuestro ano, o con alguien más tocándolo. La mayoría de las personas tienen miedo de entrar en contacto con su propio excremento o el de su compañero. 

Mientras el recto puede ser la casa de algunos bichos sucios, las bacterias presentes normalmente no suponen un riesgo con tal de que nosotros estemos con buena salud y practiquemos buena higiene. Podemos adquirir SIDA y hepatitis de un compañero infectado, así que el sexo seguro siempre es importante. A pesar de muchos sentimientos negativos hacia nuestro ano, muchas personas encuentran que les da sensaciones agradables y gratas cuando es tocado y acariciado. Mientras parece perverso, muchas personas disfrutan la sensación de mover el intestino. ¿Cuántos suspiran con alivio después de mover el vientre? Como niños, muchas personas, varones y mujeres, encuentran muy agradable tocar su ano, e insertar cosas en él. Los niños son muy curiosos; explorar su ano para ellos no es diferente que explorar su nariz. Probablemente una chica esté más consciente de su ano antes de su vagina porque ella lo usa diariamente. El ano es rico en terminaciones nerviosas; no es ninguna maravilla que tantas personas, quizás calladamente, hallan el estímulo anal agradable. A veces la preocupación de nuestros padres por la higiene apropiada puede producirnos una fijación anal. 

Mientras que el ano es muchas veces muy sensible al estímulo sexual, no está diseñado para la inserción de nada. Es una salida. No se lubrica a sí mismo como la vagina, y puede contraerse violentamente causando espasmos musculares dolorosos cuando se insertan cosas. De aquí la necesidad de mucha lubricación y paciencia. La lubricación permite que las cosas resbalen y se introduzcan sin irritar los delicados tejidos anales y rectales. Se requiere paciencia porque muchas veces los músculos anales deben condicionarse lentamente a no producir espasmos cuando algo está entrando, en lugar de saliendo. Mientras que el ano de una mujer puede permitir a un dedo o al pene erecto entrar rápidamente, puede tan rápidamente causar que experimente extremo dolor cuando su cuerpo intenta expeler al intruso, como ha sido diseñado. 

Como el reflejo de arcadas de una persona al intentar insertar cosas en su garganta. Así que compre montones de gel K-Y (K-Y Jelly) y déle mucho tiempo si usted quiere experimentar sexo y coito anal agradable. No es fácil para una persona sentirse cómoda sobre tocar su propio ano o el de su pareja, si ellos sienten que es sucio. Por esta razón las mujeres pueden ser renuentes a permitirle a su compañero a tocar su ano. Las personas tienen a menudo una fuerte fobia sobre ponerse en contacto con el excremento. Así que las parejas que buscan comprometerse en el sexo y coito anal pueden necesitar a primero lavar su ano, y posiblemente su recto. Si no hay penetración, o si se usan guantes de goma y condones, no hay necesidad de lavar el recto. Métanse juntos en la ducha y lávense y estimúlense. 

Use jabón y agua corriente para lavar el ano. Suavemente inserte una punta de los dedos para lavar el interior del ano. Vaya lentamente y sea gentil. Jueguen entre sí. Si usted está considerando la penetración anal, y se preocupa por el contacto con el excremento, resbale un dedo lubricado en el ano muy despacio y suavemente y verifique cualquier materia fecal restante. Si prefiere, puede usar guantes de caucho o látex para hacer esto. 

De encontrar alguna, usted puede administrar una pequeña enema de agua tibia. Tenga cuidado de no administrar a mucha agua porque puede provocar una descompostura, y un accidente más tarde podría estropear el momento. Una pinta de agua (aproximadamente medio litro) es todo lo que se requiere para lavar el recto. Las enemas compradas en la tienda son demasiado duras e irritantes para uso sexual; un envase o botella plástica apropiada puede ser conveniente si sus contenidos se reemplazan por agua corriente. Cuando ambos compañeros se sienten limpios y preparados, encuentren un lugar cómodo y tibio para relajarse y explorar. Los primeros pasos involucran el masaje anal. Normalmente cuando el ano se toca la primera vez se contrae, impidiendo la entrada. Se necesita conseguir que los músculos anales se relajen antes de cualquier inserción. 

Muchas personas se sienten incómodas con alguien tocando su ano y exigen tiempo para aprender a relajarse y disfrutarlo. Primero lubrique el ano con un lubricante de base acuosa o saliva. Suavemente dé masaje al anillo anal con ligeros masajes circulares. Empuje suavemente sobre el anillo anal, pero no penetre el ano. Con tiempo usted debe sentir que los músculos se relajan y el ano abre. A menudo ayuda realizar el masaje anal acariciar la vulva o realizar el cunnilingus (sexo oral.) El masaje anal puede mejorar el cunnilingus y el masaje genital, y la excitación sexual y placer pueden distraer a la mujer de concentrarse en el estímulo anal. Es necesario para ambos compañeros estar relajados y cómodos. Si usted está apresurado o presionado no funcionará. Puede tomar varias sesiones o semanas antes de que la mujer esté cómoda con cualquier forma de estímulo anal. 

Vaya lentamente. Una vez que la mujer está acostumbrada al estímulo anal, y usted es consciente de que su ano está relajado, y no tensionado, usted puede empezar a explorar la penetración anal. El ano y el recto son muy delicados así que asegúrese de insertar sólo objetos lisos que no tengan ningún borde afilado. Arregle sus uñas. Usar guantes de goma o látex hará más fácil la inserción de sus dedo (os). Dé masaje al anillo anal y espere que él se relaje y se abra. Una vez que se ha abierto, comience presionando la punta de un solo dedo ligeramente en el ano. Si lo encuentra tenso, deténgase, retire su dedo, y reasuma el masaje anal durante un par de minutos. Cuando su ano se ha relajado de nuevo, despacio inserte la punta de los dedos de nuevo. Vaya lentamente y no intente insertar su dedo entero al principio. De hecho, sólo una porción pequeña de su dedo puede entrar antes de que se tense el ano. Si usted va demasiado rápido, ella puede experimentar una incomodidad considerable, estropeando el momento y posiblemente terminando con su exploración de sexo anal. Ella también puede aprender a darse cuenta de cuando su ano se tensa, y puede aprender a relajarlo. Ayudará a la mujer a aprender a hacer esto haciendo ejercicios de Kegel mientras que se inserta el dedo de un compañero. 

Esto la volverá diestra para después cuando se inserten objetos más grandes. Para cuando considere el coito anal, ella debe estar tan acostumbrada a la penetración anal que no debe tener ninguna aprehensión en absoluto. No debe haber ningún temor de herirla. Ella necesita dar la bienvenida a la idea de su pene penetrando su ano. Prepare primeramente su ano con sus dedos y el butt plug. Vaya lentamente. Fije una tarde entera o día para esta ocasión especial. Durante la inserción de su pene, la mujer debe tener el control de cuánto entra su pene en ella, y sobre los movimientos de sus cuerpos. Así que necesita estar arriba, o sobre sus manos y rodillas. Ella necesita agacharse o empujarse hacia atrás hacia su pene. Ella debe abrirse y ser receptiva a su pene, contra usted empujando hacia adentro con su pene. 

Una vez que la cabeza de su pene esté dentro, ella debe detenerse y relajarse durante un par de minutos, para acostumbrarse a la dilatación; y sentir su calor del cuerpo. Cuando se sienta cómoda, ella puede penetrar el resto de su pene, una vez más ella necesita detenerse y relajarse. Cuando esté cómoda, puede o bien permanecer quieta, o comenzar a moverse lentamente hacia adelante y hacia atrás o de arriba abajo. Vaya lentamente, las sensaciones pueden ser muy intensas. Ayuda si mientras hace todo esto, uno de ustedes da masaje a su clítoris y/o pechos. Tráigala al orgasmo antes de la penetración para ayudarla relajarse, y para que sea más receptiva. Una vez que usted esté dentro, tráigala a otro orgasmo.

 

Sexo Anal; Cómo disfrutarlo

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 Hay muchas maneras de disfrutar el erotismo anal. Las técnicas más comunes incluyen la exploración del ano con un dedo mientras se practica la masturbación de la pareja o el sexo oral. Otros disfrutan la introducción de un consolador o de un vibrador. Muchos hombres, aún heterosexuales, prefieren esta forma de penetración. El dolor Asociarla con el dolor es un mito. Los músculos del ano se contraen espasmódicamente ante cualquier intromisión. Para eliminar el dolor se necesita cierto grado de relajación física y psíquica, algo de tiempo y por supuesto, deseo. Explorando ... El desearlo no es garantía de un sexo placentero. Hay factores que atentan contra la relajación: tensión anal crónica, hemorroides, constipación, etc. La mejor manera de explorar el ano es durante un baño o una ducha. La respiración profunda ayuda en la relajación. Tensar los músculos del ano y luego soltarlos es una buena manera de aprender a relajarlos. Estimulación anal y orgasmo. Hombres y mujeres pueden responder orgásmicamente a la estimulación anal sin necesidad de estimulación genital directa. La capacidad de concentración y el sumirse en fantasías ayuda mucho en estos casos. En la mujer la contracción de los músculos vaginales favorece el desencadenamiento del orgasmo, en el hombre la estimulación de la próstata desencadena el mismo efecto. Sin embargo es importante aclarar que la mayoría de las personas precisan ser estimuladas simultáneamente en sus genitales. Higiene Debe evitarse siempre la penetración vaginal luego de una penetración anal si no se utilizan preservativos o si no se ha efectuado una correcta higiene. El recto posee bacterias que en contacto con la vagina pueden provocar infecciones. Es necesario saber que el recto no produce lubricación, por lo tanto hay que proveerla con un buen lubricante hidrosoluble, o bien con saliva. Penetración anal, dominancia y sumisión. Es una práctica sexual más y no necesariamente implica dominio o sumisión. Puede ser sentida como una fuente alternativa de placer, tanto como una expresión de poder. Y en ambos casos la sola idea puede generar fantasías lo suficientemente estimulantes como para lograr la cuota de deseo necesaria. Lo importante es la forma en que a uno le guste pensarse en esa situación y desechar todo aquello que pudiera ser sentido como traumático. ¿Es seguro? Para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, sífilis, herpes, sida) basta el uso de preservativos. Lo mismo para la práctica del llamado beso negro que es la introducción de la lengua en el ano. En esos casos se recomienda utilizar una barrera de látex, que puede hacerse con un trozo de preservativo.






Cuidados para no pasar malos ratos a la hora del sexo anal...

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No se trata de ningún dato económico o algo parecido, ya que no es mi especialidad, pero el asunto es bastante delicado. “Passar cheque” le llaman en Brasil y significa ensuciar el pene durante el sexo anal. El tema es tabú. Los manuales relacionados al tema jamás lo abordan de forma directa. Frente al gran número de e-mails solicitando orientaciones al respecto, buscamos información. Antes de todo, una constatación: tan importante como el fantasma del dolor, el miedo de ensuciar es uno de los responsables de la reticencia de las mujeres en dar el trasero. El recelo es comprensible, pues la situación, cuando ocurre, es muy traumática. Aunque las excretas sean tan naturales como el sudor, saliva u orina, prácticamente nadie convive bien con ellas. Conversé con varias personas experimentadas en sexo anal. Mujeres y hombres que les gusta esta práctica y lo hacen con frecuencia. Los datos, que continuación les entrego, son el resultado de esa conversas.

1.- Todas las medidas preventivas sólo tienen aplicabilidad cuando la cosa sucede de forma planeada. Si sucede, sin que Ud. se halla preparado previamente, confíe en su suerte...

 2.- La medida más radical y eficiente es hacer un lavado intestinal algunas horas antes del encuentro. Dicen que las actrices de filmes pornográficos hacen esto, pero, además de incómodo, eso perjudica la flora intestinal. Use este recurso como última opción.

3.- Si su intestino funciona bien (cosa rara entre las mujeres jóvenes) y Ud. es del tipo que tiene un “timer” en su estómago, es posible reducir bastante el riesgo, administrando su ciclo digestivo. Evite comer pesado antes de dar su rabito. El estómago y la actividad digestiva empujan las deposiciones hacia el recto.

 4.- Evite penetraciones tan profundas. Sé que llega un momento en que Ud. pide: “más!”, “toda!”, pero ahí es donde está el peligro...

5.- Tan eficiente como el lavado intestinal, pero más saludable, es tomar agua de hierbas. Descubra cual es el mejor para Ud. y tome en la víspera del gran evento. Tu digestión va a ser mejor y hasta puedes perder unos kilitos.

6.- Si no te agradan las aguas de hierbas, un supositorio de glicerina algunas horas antes hace el mismo efecto.


 7.- Procure comer cosas saludables, legumbres, frutas, verduras y alimentos ricos en fibra. Evite porotos y carnes rojas. 
8.- Por último, pero no menos importante, use condón. La penetración anal, constante y sin cuidados, provoca microfisuras en el ano, que son puertas de entrada para dolencias como el sida y hepatitis. 

Haga lo que le digo y aproveche mejor lo bueno de la vida.


(Traducción libre de artículo original de Jozé de Abreu) Fuente: http://www.sabrinasexsite.com/

Sexo Anal: Algunas normas básicas!






El sexo anal, practicado de forma adecuada, es tan sano como cualquier otro tipo de sexo. Y las personas lo practican porque causa placer -el ano puede llegar a ser una zona intensamente erógena. De hecho, ¡muchas más personas "normales" que las personas gay practican sexo anal! El ano contiene más finales de nervio que cualquier otra parte del cuerpo masculino, y muchos más que cualquier otra parte del cuerpo femenino, excepto el clítoris.

 No es ningún secreto que el sexo anal es parte de la vida sexual de muchas personas. El "sexo anal" puede variar de simplemente llenar el propio ano o el ano de la pareja con un dedo lubricado, a introducir varios dedos, o a una completa relación anal. Todas estas prácticas físicamente son muy placenteras, y si tú te lavas tu ano, no hay nada repulsivo sobre ello. El tabú hacia el tema anal es muy antiguo, pero no hay necesariamente ninguna razón médica si tú sabes lo que estás haciendo. Si estás preocupado acerca de mantenerte aseado, en todos los casos asegúrate que has ido al baño antes de jugar, y lava tu trasero -exteriormente, y si lo deseas, interiormente, con un enema. Si lo que quieres es sentirte limpio para disfrutar del sexo anal, no es demasiado importante estar tan limpio como uno desea (también es muy importante, a pesar de todo, usar técnicas seguras de sexo, las cuales describo un poco más adelante).

Las reglas principales para el sexo anal son Comunicación, Relajación, Lubricación. Veamos, tu ano consiste en dos anillos musculares, doblados en los esfínteres interno y externo. Tu esfínter externo es bajo tu control voluntario -tú puedes relajarlo como desees. Pero tu esfínter interno no está bajo control voluntario. Si estás tenso, tu esfínter interno estará tirante, e intentando forzarlo de algún modo lo forzará, lo cual causará que tú (y el mismo esfínter) caigan en una mayor tensión. Así pues, la regla en el sexo anal es ir lentamente; no se puede presionar para disfrutar más rápidamente. Comunicación: es necesario hablar de lo que se va a hacer, ¡antes de hacerlo! No desees jugar con tu pareja queriéndola coger por sorpresa; no estará relajada, y no será divertido. Asegúrate de que ambos os encontráis a gusto con la idea del juego anal. Relajación: escucha a tu cuerpo. Si tu ano desea que se juegue con él, lo sabrás; si no, no intentes nada. Lubricación: tu ano no lubrica, así que necesitas un lubricante soluble en agua como por ejemplo "KY Jelly" o Probe. Usa grandes cantidades del mismo; es limpio! Cuanto más lubricante uses, más confortable te sentirás. Y finalmente, comunicación, de nuevo. Si no has jugado con tu ano antes, las sensaciones serán intensas y extrañas. 

Podrías sentirte de igual modo que si tuvieras un movimiento intestinal cuando tu pareja desliza tus dedos fuera de tí; es necesario algún tiempo para descubrir que esta sensación es engañosa y que lo que se está sintiendo no acabará en una (excreción)? No es suficiente con solamente limpiar tu ano, a pesar de todo; tu pareja debe usar también una barrera de látex (un guante para introducir el dedo, un (dental dam) o porción de Saran Wrap para lamer, y un condón para penetrar) cuando practique el sexo contigo. Esto es necesario para el sexo en general, pero muy especialmente para el sexo anal; la no protección / prevención es el tipo de sexo con más alto riesgo para poder transmitirse enfermedades de transmisión sexual de cualquier tipo. También, usando protección a menudo aumenta la sensación de salud y limpieza, lo cual ayuda a mucha gente a relajarse y disfrutar mucho más la experiencia. (Algunos afirman que el juego anal es aun más arriesgado de lo que se ha dicho. 

De hecho, en algunos lugares los parásitos intestinales, esparcidos por practicar sexo anal, han sido considerados un serio problema de salud pública en cuanto a transmisión sexual se refiere, con miles de personas infectadas. Decide por ti mismo a cuánto nivel de riesgo querrías llegar). Y cualquier objeto que haya estado en contacto con el ano debe ser limpiado minuciosamente (o tirado, en caso de los condones ) antes de que pudieran entrar en contacto con la boca o la vagina. Ya he mencionado con anterioridad que no es una Buena idea el forzar nada. 

Permítase me ser más categórico: si tú sientes dolor en tu ano mientras practicas sexo anal, STOP. Sexo anal muy duro puede estresar y posiblemente dañar el revestimiento del ano, lo cual puede llevar a muy serias infecciones. El sexo anal no se puede mezclar con la fuerza, y NUNCA debe ser usado como un medio de infligir dolor. Y si encuentras que tu recto sangra, ve al médico INMEDIATAMENTE. (No tengas vergüenza, los médicos han visto de todo antes… es sólo para cuidar de ti!) 

Dicho esto, querría clarificar lo que quiero decir con STOP si tu sientes daño, esto es lo que debes de hacer: parar de moverte. El dolor debe proceder del músculo de tu esfínter en el momento en que se hace más ancho, y cuando tú pares de presionarlo, parará de molestar -y posiblemente relajará más. Si no para de molestar cuando tú paras de moverte, entonces debes de apretar un poco hacia fuera (lentamente) y tomar las acciones apropiadas. Si esto finaliza, espera unos instantes, y entonces empieza de nuevo… tu trasero te hará saber si desea parar definitivamente. (Así que presta atención a ello! Estar bebido NO es una buena idea, ya que no te detendrías ante cualquier dolor que pudieras sentir).




 (Del grupo de noticias alt.sex.bondage 
FAQ) Traducido por Hheelvr 
Autor: Rob Jellinghaus

Sexo Anal: Conoces la definición, historia, técnica sexual, las precauciones...




Conoces la definición, historia, técnica sexual, las precauciones y las técnicas alternativas.

Definición y un poco de historia

Como su nombre indica, El coito anal, consiste en la introducción del pene por vía anal, tanto en relaciones heterosexuales, como en homosexuales. Se solía llamar "sodomía" (palabra derivada de Sodoma, ciudad mítica que, junto a Gomorra, según la Biblia, fue destruida por Jehová debido a sus desenfrenos sexuales. La refencia a Sodoma aparece ligada a obras literarias como "Los 120 días de Sodoma" del marqués de Sade, que fue llevada a la pantalla por Pier Paolo Pasolini. El sexo anal era considerado "contra natura" -) dado que, por tradición religiosa, era considerado como natural sólo aquello que tenía fines reproductivos. Todo lo que se salía de esos cánones era visto como pecaminoso; por ejemplo se decía que los pactos con el demonio se sellaban con un coito anal o beso en las nalgas. La masturbación corrió una suerte parecida. Llama la atención que distintos países atribuían a sus vecinos esta práctica como si fuera algo ajeno y extraño: así los franceses hablaban del "vicio inglés" y los ingleses del "vicio francés", y los árabes del "vicio persa" y viceversa. En muchas situaciones se usaba esta práctica para preservar -hipócritamente- la virginidad y evitar embarazos indeseados. Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus inolvidables obras. Hoy no se acepta el término de antinatural ni el de contra natura para las prácticas con penetración anal (digital o peneana), viéndolas como un juego erótico o variante sexual.

La penetración anal aparece pocas veces como práctica heterosexual, aunque los mangaianos la efectúan durante los períodos de menstruación. En cambio, parece ser el acto sexual más común entre los pueblos primitivos, y en algunas sociedades de Nueva Guinea constituía un acto de obligado cumplimiento para los jóvenes como parte de los ritos de la pubertad, pues se cree que éstos no crecerán como es debido si no han recibido el semen de hombres de más edad.

Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez. El ano, al igual que la vagina, tiene terminaciones nerviosas sensibles. Tanto los hombres como las mujeres heterosexuales, aunque a veces creen que estas inclinaciones indican una tendencia homosexual, a menudo disfrutan con algún tipo de masaje anal. Algunos hombres y mujeres consideran que la práctica del coito anal es algo aventurero y divertido, mientras que otros lo miran como algo sucio, perverso y doloroso. Esta práctica sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad de comunicación y paciencia por parte del hombre, que no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados. El coito anal es una actividad de alto riesgo debido a la infección VIH. La sumisión física y psicológica que conlleva esta práctica, tiene para muchos hombres y mujeres un gran atractivo como alternativa ocasional al coito vaginal. En realidad, la mujer debería controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Como debe ocurrir en cualquier práctica sexual, nadie debe sentirse obligado a practicar el coito anal sólo porque su pareja se lo pida. El sexo para ser placentero siempre tiene que ser elegido. El recto no está diseñado para la práctica del sexo y no puede soportar repentinos encuentros sexuales sin sufrir daños. Aunque los dos componentes de la pareja gocen, el coito es un acontecimiento especial. Con un poco de creatividad, ambos pueden quedar satisfechos.

Técnica Sexual:

Cuando se vaya a realizar la penetración anal ha que tener en cuenta que: Por tratarse de un esfínter muscular tiende a ofrecer resistencias por lo cual debe procurarse una buena relajación corporal. Como, a diferencia de la vagina, no se autolubrica, deberá ser utilizada una crema o gel lubricante no irritante, para tal fin, tanto en el pene o dedo como en el ano. Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave, paulatina (a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de la introducción del pene), retirándose si la compañera, o compañero, refiere un dolor intenso que no tolera o si hay fuerte resistencia, o sencillamente si no le agrada.El uso del profiláctico es muy importante pues la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias. Jamás realizar una penetración vaginal luego de la anal, ya que se corre el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana proveniente del recto y que el pene llevaría consigo; de querer hacerse debería usarse otro profiláctico o, en caso de no usarlo, efectuar una higiene cuidadosa. Nunca penetrar contra la voluntad de la pareja. En ocasiones hay resistencias o negativas a hacerlo por el dolor, otras por preceptos morales o religiosos, o porque no resulta placentero. Una de las causas de disgusto, en ambos, puede ser la presencia de materia fecal al retirar el pene. Algunos pacientes homosexuales refieren que utilizan enemas previas para limpiar la zona, pero este método no es de muy frecuente uso. Para muchas parejas heterosexuales el sexo anal puede ser una alternativa que produzca grandes satisfacciones eróticas y sexuales. No obstante, debido sobre todo a que se le ha considerado un "tabú", son muchas las preguntas que genera y algunas las precauciones que exige. Saberlas nunca está de más. Las opiniones acerca del sexo anal son muchas y variadas, e incluso encontradas y contradictorias. No todo el mundo acepta (sobre todo por razones éticas y religiosas) que este tipo de relación sea "normal" en una pareja heterosexual, pero lo cierto es que muchas personas ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, un equivalente al oral o al vaginal. No obstante, el clima de ocultación, la presión de los prejuicios y el hecho de que el tema haya sido considerado un tabú ha ocasionado que en cuanto al sexo anal todo sean preguntas, dudas y silencio. Buscarles respuesta es la mejor manera de acabar con los riesgos innecesarios y los problemas derivados de la ignorancia. Porque el sexo anal también exige sus propias precauciones.

Precauciones:

Entre las medidas preventivas más evidentes, existe la del preservativo. Aunque su uso está extendido en las relaciones de tipo vaginal (todo el mundo conoce los riesgos que comporta no usarlo, Sida y enfermedades de transmisión sexual), no sucede lo mismo en cuanto al anal. No obstante es necesario usar preservativo como prevención contra la enfermedad del SIDA: ya que el VIH se transmite fácilmente por una zona que carece de lubricación natural y que, por tanto, es más propensa a los desgarres y lesiones sangrantes que, al mezclarse con un semen infectado contribuyen a extender la enfermedad. A ello, sería recomendable añadir otras precauciones que nunca deben parecer innecesarias. La más importante: tras haber practicado el sexo anal no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente. Es necesario tomas medidas de higiene, como lavarse el pene (o el dedo si éste también ha intervenido en la penetración), también es necesario cambiar el preservativo, ya que en el ano hay bacterias que, aquí puede que no ocas Por otra parte, no está de más tener en cuenta como medida la necesidad de que el hombre no sea brusco con su pareja que, para poder ser penetrada, debe estar muy excitada o excitado si en su caso se trata de una pareja homosexual. Si no se la excita adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, le puede resultar doloroso y molesto además de provocarle desgarres y lesiones importantes. Por este motivo, un lubricante artificial (con base acuosa, vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo) puede resultar de ayuda para facilitar la penetración que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así dilatar el esfínter anal esta práctica no tiene porque resultar dolorosa. Una última precaución, ya repetida seguramente, de seguro por su importancia, es la HIGIENE. Es evidente que para que todo resulte ameno y placentero la persona penetrada debe haber evacuado antes para que la última parte del colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona nunca está demás.

Técnicas alternativas:


Penetración vaginal posterior, " a tergo". La penetración desde atrás no deja de se una alternativa al coito anal. Aunque el pene se introduce por la vagina el ángulo de penetración y la perspectiva visual desde atrás hace que parezca una experiencia diferente a la práctica del coito en otras posturas, fantaseando se puede imaginar una penetración anal. Sería interesante y a la vez divertido hablar de la penetración anal sin ponerla en práctica, ya tendrá tiempo si a ambos miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula con la mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda imaginarse o que haya leído en un libro o en una revista. Decir cosas obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo. Pueden probar Practiquen el masaje anal. Para ambos sexos. Póngase un guante de látex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde del ano. Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja esté lista, introduzca el dedo (con la uña bien cortada) lentamente. Haga que su pareja contraiga el músculo anal alrededor de su dedo, inhalando mientras ella o él lo hacen. Como variante, agite su dedo suavemente mientras su pareja contrae y relaja los músculos anales.