12/03/2014

Técnicas tántricas para ser mejor amante




Aprende como combatir la eyaculación precoz, uno de los grandes fantasmas masculinos -y frustraciones femeninas- con la ayuda del Tantra

Pasos y momentos

Hay que recordar siempre, con algún recurso mnemotécnico si se desea, los pasos y momentos del control:


1 -Relax

2 -Conciencia

3 -Medición

4 -Propio Ritmo

5 -Circulación de la Energía

6 -Montar la Ola


1) Relax:

Esta es la base de la técnica toda, es sobre lo que se construye toda la habilidad de controlar el momento de la eyaculación y la capacidad de tener orgasmos internos. Con rélax nos referimos a tener el poder de encontrar la calma y el relax en el momento de mayor excitación.

Hacer el amor en forma tántrica suele ser algo tranquilo, lento, que lleva un tiempo, donde cada parte de la pareja debe tomarse su tiempo para realizar el acto.

Y, en este tipo de acto sexual, es mucho más fácil relajarse y pensar, que si estamos haciendo el amor de forma salvaje y veloz. Ya el hecho de ir más lento hace que estemos más relajados.


2) Conciencia:

Estar relajados nos permite abrirnos, aumentar nuestra conciencia, elevar nuestros sentidos, abrir la mente al universo y enfocarla en todo lo que en él ocurre. Y, especialmente, enfocar nuestra mente y nuestra conciencia, mucho más amplia ahora, en el momento de placer por el que estamos atravesando. Si podemos apreciar lo bien que nos sentimos y lo placentero que es lo que estamos haciendo, más posibilidades hay de que podamos bajar el ritmo, relajarnos e ir más despacio.

3) Medición:

El siguiente paso, una vez que hemos logrado estar abiertos y con todos nuestros sentidos alerta y aumentados en sus capacidades, es monitorear y medir nuestro nivel de excitación.

Sí, como hemos logrado estar en armonía con nuestros sentidos y sensaciones, ahora deberíamos ser capaces de mantener un estricto control sobre nuestra excitación (control entendido como la capacidad de hacer un seguimiento, para saber dónde se encuentra nuestro nivel de excitación).

Una vez que sabemos donde estamos parados con respecto a nuestra excitación, podemos pasar al otro tipo de “control”, aquel que nos da la posibilidad de dirigir nuestra excitación, de reducirla y aumentarla, de modificarla para aumentar el disfrute, tanto nuestro como el de nuestra pareja. Las cosas que nos excitan y que nos hacen perder la excitación no son siempre las mismas, cambian con el tiempo e incluso pueden cambiar con nuestro estado de ánimo o con nuestro humor, por lo cual pueden ser diferentes de un día para el otro. Y no son siempre obvias.

La idea de este paso es conocernos a nosotros mismos, ser capaces de leernos y saber exactamente dónde estamos, para poder ejercer un control y modificar la excitación de la forma en que lo deseemos. A medida que practiquemos, seremos capaces de ejercer más y más control sobre esta medición, hasta dominarla casi completamente.

4) Ritmo:

Cuando hablamos de propio ritmo, nos referimos a ser capaces de dominar la forma en que nos movemos, el “ritmo” que llevamos durante el acto sexual, para reducir su velocidad.

Si nos concentramos en el momento, en las sensaciones que estamos sintiendo durante el acto sexual, no en llegar al orgasmo o a la eyaculación, lo más seguro es que mantendremos un ritmo más sosegado, menos veloz y violento, disfrutando el proceso más que el final.

Siempre debemos recordar que hacer el amor no es correr una carrera, que no hay plazos de entrega ni un tiempo o un record para batir, sino que a lo que apuntamos es a conseguir un momento placentero y de conexión con nuestra pareja o con nosotros mismos. Debemos bajar la velocidad, tomarnos nuestro tiempo, no apurarnos, llevarlo con calma, disfrutar realmente de lo que estamos haciendo, dejando el final para el momento en que se haga necesario o en que el proceso verdaderamente este llegando a su fin.

Llevar el ritmo correcto es una parte vital en el control.

La palabra clave en mantener el ritmo es “cima”. ¿A que nos referimos con “cima”? La cima seria un momento de gran excitación, el de mayor excitación, el cual una vez superado lleva al orgasmo.

Para lograr mantener una aproximación adecuada a las “cimás”, lo que debemos hacer es ajustar los estímulos que nos llevan al momento de placer, de forma que podamos manejarlos y llegar cerca de la cima una y otra vez, sin superarla nunca, y volviendo a bajar en el momento en que estemos a punto de hacerlo. Con esto lograremos crear momentos de placer, subir y bajar en la escala, sin nunca eyacular realmente.

Básicamente, para decirlo de una forma muy grafica, es caminar por la cornisa entre recibir tanto placer como sea posible de la situación y absorberlo, sin nunca pasarnos tanto que se produzca la eyaculación. Nunca debemos superar la “cima”, porque esto significa llegar demasiado lejos en la cantidad de placer que podemos recibir, y por lo tanto se producirá un orgasmo con eyaculación, justamente lo que estábamos tratando de evitar.

La clave de esta técnica es lograr caminar correctamente esta cornisa de la que estamos hablando.

5) Circulación de Energía:

En este ítem nos referimos a circular la energía a través del organismo, alejándola de los genitales y del miembro masculino en los momentos apropiados, como ya hemos dicho anteriormente.


La idea es, en vez de simplemente apuntar a conseguir un orgasmo tan grande como sea posible, tan rápidamente como sea posible, manejar la energía, para poder repartirla por todo nuestro cuerpo, permitiendo que todo nuestro organismo se eleve a niveles más y más altos de placer con cada orgasmo interno que tengamos.

Además, como la energía no se desperdicia siendo lanzada del organismo en la violenta forma que es la eyaculación, sino que se la pone en movimiento en forma interna una y otra vez, siempre dentro nuestro, la resistencia que podamos tener durante el acto sexual aumenta a niveles casi infinitos. Por esto es que esta parte es de una importancia vital.

Cuanto más excitación se vaya construyendo, más energía deberíamos ser capaces de redirigir hacia las otras regiones de nuestro cuerpo para su reutilización.

Las sensaciones que este proceso trae acarreadas son, como mínimo, de un nivel de placer mucho mayor que el orgasmo normal.

6) Montando la Ola:

A este proceso que hemos estado describiendo de aumento del placer a través de los múltiples orgasmos internos se lo llama montar la ola y es el ultimo paso a explicar aquí y, por supuesto, el más importante y la técnica más importante que podemos explicar.

Montar la ola es una explicación perfecta de cómo vamos progresando en la escala de obtención de placer, aumentándolo constantemente a través de las subidas y bajadas, dejándonos llevar por este proceso.

Este aumento escalonado del placer no es experimentado, lamentablemente, por aquellos que llegan velozmente a la eyaculación. Ellos nunca desarrollan su habilidad para absorber más y más placer, por recibir cada vez más placer antes de terminar. Pero cuando uno lo logra, las sensaciones de la ola son de un éxtasis total, que no puede ser comparado de ninguna forma con el orgasmo común que todos experimentamos.

Esta serie de pasos y momentos en la técnica son una explicación simplificada pero correcta y completa de cómo se produce este proceso en escala de creación de energía sexual y placer, de la forma en que éste aumenta como si de una rampa se tratase.

Práctica

Lo cierto es que, una vez experimentado este tipo de orgasmo, la desesperación masculina por llegar a la eyaculación y simplemente derramar tanto semen como sea posible se nos volverá incomprensible. O, mejor dicho, la comprenderemos, pero no habrá forma de que la compartamos y hasta nos parecerá un tanto triste lo limitado que esta perspectiva es, con todas las otras posibilidades que se abren y de las que la mayor parte de los hombres no conoce absolutamente nada.

Pero hasta aquí todo ha sido teórico y, lamentablemente, con leer unas cuantas líneas no alcanza para ser un experto en ninguna disciplina. La practica es imprescindible, ya que no hay mejor forma de conocer que a través de la propia experiencia (el que en este caso la practica pueda llegar a ser algo tan placentero, es simplemente un valor agregado).

La práctica es necesaria, como en todo ejercicio relacionado con el Tantra, para poder cambiar nuestros patrones de energía, nuestros hábitos y, principalmente, nuestra mentalidad con respecto a los fenómenos.

El Tantra es no sólo una forma de conseguir placer, una filosofía que ve el sexo y el placer como un medio de celebración, sino una forma de hacer el amor totalmente distinta a la que es habitual en las sociedades occidentales, mucho más amplia y espiritual, mucho más cercana a la meditación que a un simple acto animal guiado por los instintos y nada más.

(Autor Desconocido)

8/01/2014

August Is National Romance Awareness Month!





What's the most romantic thing anybody has done or could ever do for you?

Did you know that August is National Romance Awareness Month? That's right — and we think that means it's time to think about romance in a new way. After all, according to a recent survey by dating site Zoosk.com of about 2,300 Americans — both singles and coupled-up folks — 78 percent of us consider romance in a relationship "very important." Interestingly enough, 34 percent of Americans consider summer vacation the most romantic occasion, beating out Valentine's Day (at 24 percent). How timely!

Studies and surveys consistently show that couples who try new activities together enjoy better relationships: a more intense connection, less fighting and spicier sex. So why not let a new adventure be part of the romance you create together? Being romantic doesn't have to be about red roses and fancy dinners all the time, although sometimes that's nice. Let's have this month be about reinventing romance to make it personal for you as a couple.

7/23/2014

10 Compliments All Guys Love to Hear

You can't go wrong with, "You smell great."



1. "You smell great, like a lumberjack that rolled around in a puddle of Nutella." If there's one thing romantic comedies have drilled into guys' heads, it's that they need to smell like fresh sandalwood and boysenberries so that when they inadvertently leave their shirt at their girlfriends' house, she can spend all day smelling it and staring at the ceiling and pining for them. It makes guys feel really good when you act like they smell like anything other than Irish Springs bar soap.
2. "I feel safe with you." Men want to feel like a giant cuddly teddy bear/murderous black bear hybrid. This one covers all the bases because it's like you're telling them you feel safe in their arms, but you also would feel safe in the event that you were both attacked by a wolf.
3. "Have you been working out?" Just pretend he has muscles, OK?
4. "You're really handy around the house." Blame the far-reaching and deeply ingrained dogma of Home Improvement, but it's manly as hell to be able to fix a sink or refurbish whatever it is you refurbish (chairs?). If you can make a guy feel like he's Ty Pennington just because he wedged a book under that wobbly table, he'll feel great for weeks.
5. "You have a nice butt." Just because, "Hey, nice penis!" sounds creepy. And who doesn't want a nice butt?
6. "You dress so well." Most men don't know how to dress. If he ever tucks his dress shirt into his pants, he probably thinks he pulled off a Justin Timberlake-level move. Congratulate him on having the fashion sense to not look like he just came off a week-long bender.
7. "Your job is so cool." Most people don't really like their jobs, and the fact that they spend a lot of their life there is pretty depressing. Hearing you say you're actually jealous of what they do for a living is a great pick-me-up.
8. "You crack me up." According to Pinterest, Marilyn Monroe once said, "If you can make a girl laugh, you can make her do anything." Like date you.
9. "You're so good at going down on me." Men are still stuck with the antiquated notion of being providers, and that includes providing orgasms to your vagina, dammit. Men need to know that they are the best orgasm-giver you have ever been with and further, that everyone else has a smaller penis.
10. "You have the most kissable lips." We are just programmed to back away slowly when you start giving compliments about physical appearance. This one is OK though because it also means you want to kiss us.
11. "You really turn me on." Telling your boyfriend that you not only find him physically attractive, but that you actually have to physically resist the urge to jump his bones all the time is the second-highest honor you can pay a man. (The highest honor is knighthood, obviously).



5/01/2014

5 Facts You Didn't Know About Masturbation



 
According to my mother, women don't masturbate. The fact that I do, and she knows this because she reads what I write and I don't find the need to keep quiet about the subject, is not only upsetting to her but further proof that I "act like a man." A phrase both she and my father have used to describe me on several occasions. My father actually regards it as a compliment, while my mother is hoping her words will kick some sort of conventional ideas of how a lady should act into my brain. No such luck yet, mom.
Despite my mother's thoughts on the subject, women do masturbate. In fact, a lot of them do — and do it often, and it's pleasurable and makes for a better sex life. If you know how to get yourself off, then sex with someone else is that much more satisfying because you're confident with yourself and know your body.

Here are five things that you perhaps didn't know about masturbation. Hopefully these facts will make some of you more open to the subject. Let the climaxing begin!
 
1. People who have sex regularly masturbate more than those who don't. Weird, right? Well, not really. If you masturbate, you're more likely to be sexually open, and therefore, you know, have sex. Also, as I said above, if you know what you like when you're solo, it will enhance your sexual experience with your partner.

2. More women masturbate than are willing to admit. Actually, this fact shouldn't be very shocking, but perhaps the percentages will astonish you. Most teenagers are already going at it with themselves: Surveys show that before both genders have reached 18, 80 percent of males and 59 percent of females have given masturbation a whirl. As far as people over 18, the numbers get a bit shady. Some research shows that as many as 92 percent of women "admit" to it, while surveys from Kinsey put that percentage anywhere between 50 and 70.

3. Older women masturbate, too. Your sex drive just gets more revved up as you get older. A 2010 Kinsey study found that roughly 30 percent of women in relationships between 60 and 69 years of age had "recently" double-clicked their mouse. For those over 70, "solo masturbation was reported by more than half who were in a non-cohabitating relationship, compared to 12.2 percent among married women."

By from YourTango